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La profilaxis ajedrecística a través del tiempo(1)

«Tanto el ataque como la defensa no entran en realidad dentro del juego de posición. Este se compone de una "profilaxis"...» Nimzowitsch.

Aaron Nimzowitsch (1886 / 1935).

“ Según mi opinión, tanto el ataque como la defensa no entran en realidad dentro del juego de posición. Este (el juego posicional) se compone de una “profilaxis” que hay que llevar a cabo enérgicamente y a plena conciencia.

En el juego de posición, ante todo hay que disminuir la oportunidad para el desarrollo de algunas posibilidades que desde el punto de vista posicional son indeseables."  

Aaron Nimzowitsch “Mi Sistema” (1925) 

Enigmático enunciado éste de Aaron Nimzowitsch, más aún seguramente para los lectores de inicios del siglo XX, no habituados a conceptos como profilaxis en la hasta entonces limitada literatura ajedrecística. Afortunadamente un poco más adelante el propio Nimzowitsch aclara e incluso ilustra con algunos ejemplos sus ideas:

“La primera posibilidad indeseable radica en que el adversario pueda realizar su ´jugada liberadora de peones´.”

La “jugada liberadora de peones”, es generalmente una ruptura con avance de péon, que permite la activación de piezas que tenían antes de la ruptura una acción limitada. Acerca de esto quiero mostrar un ejemplo, muy sencillo y clásico del Gambito de Dama:

Posición después de la jugada 13 de las blancas

Marshall-Capablanca, 11na partida del match 1909. 

13…c5!

Una jugada liberadora evidente y muy sencilla, que abre la gran diagonal blanca para que el alfil negro pueda ejercer su actividad a través de ella. Lo logra incluso con ganancia de tiempo pues el alfil ataca a la dama blanca. Adicionalmente se ataca el centro de peones blanco y se habilita la casilla 'c6' como eventual colocación del caballo negro. Claro está que sólo es necesario evitar una ruptura liberadora cuando ésta realmente resulta satisfactoria para el bando que la realiza. Hay casos en que la ruptura aparentemente positiva se vuelve en contra de su ejecutor como un boomerang. Nimzowitsch aporta un ejemplo bastante instructivo:

Ejemplo del libro “Mi Sistema”

Aparentemente puede parecer que las negras tienen a su disposición una ruptura liberadora con e6-e5, jugada que abriría la diagonal c8-h3 a la acción del alfil de dama negro. Sin embargo, si se valoran cuidadosamente las consecuencias de esa ruptura, se llega a la conclusión de que no resulta satisfactoria para las negras. Por ello a pesar de que las blancas podrían, si lo desearan, evitar la ruptura con 1.e1, deciden en cambio ignorarla y reforzar la protección de su peón en 'c5' a la vez que se inician acciones en el flanco de dama con los peones, cuestión ésta muy lógica si se tiene en cuenta que las blancas tienen ventaja de espacio en ese sector del tablero:

1.b4 e5? 2.dxe5 xe5 3.f4! xf3+ 4.xf3 (la dama negra queda atacada) d8 y ahora 5.h3 que evita g4, pretendiendo continuar posteriormente con ad1 presionando el peón negro que ha quedado aislado y débil en la columna 'd'. Eventualmente las blancas podrían también bloquear con una pieza menor en 'd4'. En fin, la posición resultante tras la ruptura favorece al bando blanco y por tanto fue correcta la decisión de no impedir e6-e5.

Regresando a las jugadas realmente liberadoras, les muestro un ejemplo que nos servirá además para explicar un término que se repite con cierta frecuencia en los escritos de Nimzowitsch:

Vukic-Davcevski, Campeonato de Yugoslavia 1979

Esta es una posición proveniente de la Defensa Holandesa, variante Muro de Piedra. El plan más usual de las blancas en este tipo de situación es atacar en el flanco de dama mediante una avalancha de peones, lo cual es precedido por la ganancia de espacio en ese sector con el avance c4-c5. Sin embargo, si las blancas juegan de inmediato 1.c5 las negras tienen la posibilidad de realizar una ruptura liberadora en el centro mediante la secuencia 1…xf3! 2.xf3 (si 2.exf3 e5! 3.e1 e4! con buen juego para las piezas negras.) e5! 3.dxe5 xe5

Después de 3... ♘ xe5

Por ello el conductor de las blancas decidió primeramente prevenir la eventual ruptura negra e6-e5 (observe que no es posible evitarlo con 1.fe5 porque el peón de 'e2' está indefenso), y para ello realizó lo que Nimzowitsch solía denominar una “jugada misteriosa de torre”: 14.e1!  Aparentemente incoherente porque la torre se coloca en una columna que está cerrada y que las blancas no pueden a corto plazo abrir. Su objetivo primordial es estar preparado para responder a un posible cambio de las negras xf3 con la captura exf3! abriendo la columna 'e', en la cual de pronto la torre blanca estaría ejerciendo gran presión, no sólo sobre el punto 'e5' sino también sobre el peón negro retrasado en 'e6'.

A 14.e1! las negras respondieron 14…a5 y ahora sí, las blancas continuaron con su plan de expansión en el ala de dama mediante 15.c5. Si ahora 15…xf3? 16.exf3!

Después de 16.exf3!

Con clara ventaja posicional para las blancas; observen la imposibilidad de la ruptura e6-e5 y la presión de la torre blanca sobre el peón 'e6'.

El autor de Mi Sistema aporta un ejemplo de “jugadas misteriosas de torre” que bien vale la pena comentar en este momento:

Von Gottschall – Nimzowitsch, Hannover 1926

La posición está bastante nivelada. Hay igualdad de material y presencia de alfiles de distinto color, lo cual, como sabemos, es un factor que hace que los finales tiendan a las tablas. Si alguna ventaja pudiera mencionarse es el hecho de que mientras a las blancas les resulta casi imposible utilizar su mayoría de peones en el flanco de dama para crear un peón pasado (obsérvese el peón negro de 'a4' que controla a dos peones blancos), las negras pueden lograr un peón pasado en el sector derecho del tablero con relativa facilidad (el peón 'e' fundamentalmente).

Si las negras tratan de pasar el peón de inmediato mediante 28…e5, tras 29.fxe5 fxe5 30. d6 el rey negro queda cortado por la torre blanca, de forma tal que no puede ser activado.

Como primer paso, lo cual es un principio fundamental de los finales, las negras tratarán de activar su rey, colocándolo en la casilla 'f5'. Sin embargo si para tal propósito juegan de inmediato 28…g6 las blancas ripostan 29.g4! (evitando f5) y sigue 29…hxg4 30.hxg4; ahora al ocupar la columna 'h' con 30…h8, las blancas juegan 31.g3! evitando que la torre negra penetre en 7ma o 6ta horizontal.

Es por eso que Nimzowitsch realiza una “jugada misteriosa de torre” cuyo único objetivo es impedir que las blancas jueguen g3-g4, de forma tal que el rey negro pueda alcanzar la deseada casilla 'f5': 28…h8!  Obsérvese que se impide g3-g4 porque tras el cambio de peones y la apertura de la columna 'h', la torre negra penetraría en 'h2' ganando material.

Continuó la partida 29. d1 (mejor era 29. d6 oponiéndose a la idea negra de activar el rey) g6 30. d4 f5 31. d2.

Después de 31. ♗ d2

Ahora Nimzowitsch realiza una nueva jugada misteriosa con su torre, 31…f8! 

En este caso la jugada no está dirigida contra la posibilidad de que el adversario abra la columna 'f', sino que es el propio bando negro quien romperá con sus peones en busca de abrir dicha columna, y por tanto alistan a la torre previamente para la acción. Es ilustrativo para el lector notar que 31…e5 32.fxe5 fxe5 33.g4+ hxg4 34.hxg4+ seguido de 35. d6+ no conduce a las negras a ninguna parte.

La partida continuó 32. e1?! e5 33.fxe5 fxe5 34. h4 g5! 35. b4 ( no se puede capturar 35. xh5 por 35…g6+ ganando la torre ) e6+ 36.e2 e4 37.f2 f3

Después de 37.♖f3

Y aunque todavía queda un largo camino hacia la victoria (que Nimzowitsch logró 22 jugadas más tarde), es indudable que las negras han progresado mucho si tomamos como punto de comparación la posición inicial del final. Detenemos en este momento la reproducción de la partida porque el resto no es relevante para el tema de la profilaxis.

La siguiente explicación de Nimzowitsch seguramente ayudará al lector a aprehender la idea central:

“La jugada “misteriosa” de torre que implica colocarla en una columna cerrada, y que sólo puede ser abierta por el enemigo (y que si no la abre nuestra torre “no haría nada”), es una jugada que nunca se debe realizar sin tener la plena conciencia que se hace un sacrificio de fuerza activa. El verdadero fondo del asunto es que el sacrificio se hace para evitar un intento enemigo de liberación, o por lo menos dificultárselo lo más posible.”

Ver todas las partidas de este artículo.

M.I. José Luis Vilela


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