Contraruptura IV

Hans Ree  | Foto: D.R.
Hasta ahora hemos examinado solo contrarupturas que se producen en la fase de la apertura y del medio juego. Alguien podría preguntarse: ¿y en los finales, suele suceder también este tipo de estratagema?

En la serie de artículos que sobre este tema hemos expuesto a los lectores, hasta ahora hemos examinado solo contrarupturas que se producen en la fase de la apertura y del medio juego. Alguien podría preguntarse: ¿y en los finales, suele suceder también este tipo de estratagema?

La respuesta es un sí rotundo. Y no solo eso, muchas de las contrarupturas que se producen en los finales resultan sorpresivas y demoledoras, provocando en no pocas ocasiones abruptas terminaciones de las partidas en disputa.

Los invito a dar un recorrido por este interesante tema.

Hans Ree-Lubosh Ftacnik, Kiev 1978

Posición después de la jugada 56 de las blancas.    Juegan las negras

A simple vista y sin calcular ninguna variante se puede observar que las negras tienen una clara ventaja posicional: primero el rey negro está más activo que su contraparte, segundo la estructura de peones negra es mejor que la blanca, y tercero las negras tienen al menos un tiempo de reserva con su peón ¨b¨ mientras las blancas no tienen ninguno. La impresión que da esa enumeración de factores ventajosos es que debe resultar suficiente para la victoria. Y sobre todo, las blancas parecen estar condenadas a solo mover su rey pasivamente, de un lado a otro, en espera de que las negras emprendan acciones para intentar ganar.

Bajo esa misma impresión debe haber estado el G.M. Ftacnik, quien basado en esas consideraciones generales ejecuta ahora el movimiento más natural y aparentemente más fuerte a disposición de las negras, la ruptura g6-g5....

56...g5 (??)

Antes de continuar el desarrollo de la partida es menester mostrar al lector cuál era la forma correcta de jugar el final:

56...f5! 57.exf5 xf5 58.f3 g5! 59.hxg5 xg5 60.f2 g4 61.g2 

Después de 61.♔g2 

Ahora comienza una lucha de maniobras basadas en el concepto de la oposición, en pos de lograr penetrar en el campo enemigo: 61...f5 62.f3 e5! 63.e3 b5! (¡el importante tiempo de reserva!) 64.f3 (64.d3 d5 65.c3 (65.e3 c4 66.d2 d4 67.e2 e4 ganando la oposición y la partida.) 65...e4 66.b4 f3 67.xb5 xg3 68.xa4 h4 69.b4 h3 70.b5 h2 71.b6 h1–+) 64...d4 65.f4 d3 66.g5 c2 67.xh5 xb2 68.g4 b4! 69.g5 bxa3 70.g6 a2 71.g7 a1 72.g8 h1+ 73.g6 g1+ 74.f7 xg8+–+

La conclusión es que el final era, en efecto, ganador para las negras, pero requería un juego preciso. Y sobre todo, olfato táctico para esquivar la trampa mortal en que las negras caen ahora.

57.g4!!     

Después de 57.g4!! 

¡Una contraruptura absolutamente inesperada! Todavía al mirar superficialmente esta posición tal vez no quede clara la gravedad de la situación. Pero no es difícil imaginar la profunda desesperación que debe haber sentido el Gran Maestro eslovaco al comenzar a calcular las variantes y comprobar con horror que, de pronto, son las negras las que están perdidas. La clave está en que las blancas logran pasar el peón ¨h¨.

57...hxg4 58.h5 e6

En caso de 58...f5 59.h6! f4+ 60.f2 y las blancas ganan ya que uno de sus dos peones pasados promueve por fuerza mientras que su rey controla los peones pasados unidos de las negras. Por ejemplo: 60...f6 61.e5+! g6 62.e6!+–.

59.f2! f7

59...f5 60.h6+–.

60.g3 g7 61.xg4 h6 62.f5 xh5 63.xf6 g4 64.e5 g3 65.e6 g2 66.e7 g1 67.e8+

¡Promoción con jaque! Y lo que es peor, no se puede evitar el cambio de damas.

67...h4 68.h8+ g3 69.g7+ f2 70.xg1+ xg1 71.e5

Y ahora el rey blanco llega más rápido al flanco de dama.

71...f2 72.d5 e3 73.c6 d2 74.xb6 c2 75.a5 xb2 76.xa4 c3

Y las negras se rindieron sin esperar respuesta ya que el peón blanco promueve a dama en pocas jugadas.

1–0

El próximo ejemplo parte de un final de piezas menores, alfil contra caballo.

Kiril Georgiev – Danilo Milanovic                                                                  Open de Bar, 2008

Posición después de la jugada 61 de las blancas.    Juegan las negras

Es claro que las blancas tienen ventaja, pues al menos momentáneamente tienen un peón de más, además su alfil es superior al caballo y el rey blanco está más avanzado. Sin embargo, el peón de c6 está condenado a caer y la posibilidad de victoria estará entonces en lo que pueda suceder en el flanco de rey.

De momento las negras no deben capturar  61... xc6+ porque tras 62.xc6 xc6  63.e5! el rey blanco penetra y decide la lucha tras 63...d7 64.f6 e8  65.f5!

61...f6!

La mejor defensa, protege la casilla e5 evitando la penetración del rey blanco. Ahora sí las negras amenazan capturar el peón ¨c¨.

62.e4!

El Gran Maestro búlgaro ha profundizado en la posición y encuentra una forma nada evidente de imponer su ventaja.

62...xc6 63.xc6!

No conduce a nada 63. f7 por 63... e7.

63...xc6 64.f5 g5

Jugada única para evitar la penetración del rey blanco. Es una ruptura, de acuerdo a la definición que hemos hecho. Parece que, después de todo, las blancas no lograrán la victoria. Pero...

65.g4!!

Después de 65.g4!!

¡La contraruptura que Georgiev previó varias jugadas atrás! Decisiva, puesto que fuerza la promoción de un peón blanco.

65... d6

Nada resuelve 65...hxg4 66.h5, tampoco 65...gxh4 66.gxh5 h3 67.f3 h2 68.g2.

66.gxh5

Las negras se rindieron.

1–0

Nuestro tercer y último ejemplo es también un caso de peón pasado lejano, ahora en una lucha de caballos.

Judit Polgar – Zoltan Almasi                                                                              Budapest 2003

Posición después de la jugada 70 de las negras.     Juegan las blancas

Este final tiene ciertos puntos de contacto con el anterior. El peón pasado "a" es fuerte porque obliga a las piezas negras, al menos a una de ellas, a permanecer vigilándolo en el flanco de dama; pero está destinado a perecer inevitablemente. La clave está, como sucede siempre en este tipo de finales, en que mientras tanto las blancas logren penetrar en el flanco de rey y capturar suficientes peones negros que le permitan imponer la superioridad material (o posicional) en ese sector del tablero. Pero las blancas necesitan actuar con precisión, ya que si las negras logran reducir suficientemente la cantidad de peones remanentes en el flanco de rey, la victoria podría tornarse imposible.

De momento no hay una vía clara de penetración para el rey de las blancas.

1.e4!

Una jugada que busca forzar a las negras a debilitar su estructura de peones, tras lo cual aparecerían las necesarias vías para que el rey blanco pueda penetrar.

1...g5!

El mejor chance práctico. Las negras comprenden que si debilitan su estructura terminarán perdiendo inexorablemente, y por ello realizan esta ruptura, incluso al precio de un peón, que busca reducir al mínimo la cantidad de peones en el flanco de rey.

Lo primero que debo mostrar al lector es el posible curso de la partida en el caso de que las negras hubieran elegido 1...f5, veamos: 72.g5 b7 73.d4 xa7 74.e5 b6 75.e6 e8 ( las negras tienen que evitar el cambio de caballos, porque el final de peones sería perdido ) 76.f4

(la debilidad de g6 cae) c7 77.xg6 d7 78.f4 d6 79.xh5 e7 80.g3 con fácil victoria ya que el peón de f5 cae también.

También es muy instructivo analizar lo que sucedería en caso de que las blancas aceptaran el sacrificio de peón propuesto por las negras: 72.hxg5 fxg5 73.xg5 b7 74.e4 xa7 75.h3 (75.f5 d5 76.g3 e3+ 77.g6 f1=) 75...b6 76.f4 h4 77.g6 c6 78.xh4 d6 79.f5 e7 80.g4 f7

y las negras conseguirán el empate gracias a que solo queda un solitario peón sobre el tablero y ambas piezas negras, rey y caballo, colaboran en la defensa.

Compárense estas variantes para observar la importancia que tiene ese principio universal de la defensa en los finales de partida, que reza que a menor cantidad de peones sobre el tablero, mayores posibilidades defensivas para el bando en inferioridad.  

Pero a las negras les aguarda una desagradable sorpresa...

72.g4!!  

Después de 72.g4!!  

¡Una vez más, la contraruptura!

72...gxh4

Si 72...hxg4 73.h5 b7 74.h6 e6 75.h7 f4+ 76.e3 g6 77.xf6 g3 78.f3 g2 79.xg2 xa7 80.g3 b7 81.g4 c7 82.xg5 h8 83.g4 d7 84.f6 e8 85.e5! con idea de g6 ganando.

Por cierto que es importante notar que 85.g7 e7 86.xh8?? (86.e5!+-) f7! conduciría a una conocida posición de tablas.

73.gxh5 b7 74.h6 d5 75.d6+ xa7 76.h7 f4+™ 77.e4 g6 78.f5 h8 79.xf6

Después de 79.♔xf6

Las negras se rinden pues el caballo blanco logra detener al peón negro, mientras que el rey blanco se dirige a g7 ganando el caballo y promoviendo su peón. Les muestro la continuación más plausible: 79...h3 80.e4 h2 81.g3 b6 82.g7 c5 83.xh8+–.

1–0

M.I. José L. Vilela.


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