El momento de la verdad

Foto: D.R.
La partida que comparto hoy con el lector discurre por caminos standard de la Variante del Fianchetto de la Defensa India del Rey.

El carácter de la toma de decisiones durante una partida de ajedrez varía significativamente en dependencia de múltiples factores, como por ejemplo la fase en que se encuentra la partida, el grado de complejidad táctica de la posición en cada momento, la prevalencia de factores estratégicos sobre factores tácticos, el nivel de conocimientos técnicos que tiene el ajedrecista, etc.

Para citar algunos ejemplos: muchas de las decisiones que se toman en la apertura son automáticas y rápidas, debido a que el ajedrecista se ha preparado previamente para alguna línea que su adversario emplea con frecuencia; otras decisiones en el medio juego, cuando la lucha se desarrolla tranquilamente sin intercambios tácticos, se toman en base a consideraciones posicionales generales; en los finales, cuando se llega a posiciones que son conocidas por la teoría, se reproducen métodos y planes que han sido aprendidos previamente durante horas de estudio.

El cálculo de variantes es también uno de los pilares fundamentales en la toma de decisiones. En muchos casos es un auxiliar valioso que nos permite chequear la validez de determinada jugada o maniobra, a partir de variantes cortas y no demasiado profundas. Pero hay momentos críticos, aquellos en que como definiera el G.M. Jacob Aagaard ¨la diferencia entre la mejor jugada y la segunda mejor jugada equivale a medio punto o más¨, en que el cálculo de variantes exacto ( y en ocasiones largo) se vuelve imprescindible para tomar la decisión correcta.

La partida que comparto hoy con el lector discurre por caminos standard de la Variante del Fianchetto de la Defensa India del Rey. En su turno 12 las negras rompen en el centro y la posición se abre completamente, generándose una lucha de carácter eminentemente táctico, muy complicada, que da lugar a un momento crítico en que las blancas deben tomar una difícil decisión.

Guliev,Sarhan (2487) - Jobava,Baadur (2658) [E67]                                              Copa Presidente, Baku, 12.05.2008    

1.d4 f6 2.c4 g6 3.c3 g7

Las negras plantean la Defensa India del Rey.

4.f3 0–0 5.g3

Y las blancas se deciden por la Variante del Contrafianchetto.

5...d6 6.g2 bd7 7.0–0 e5 8.c2 c6 9.h3 e8 10.e4 exd4 11.xd4 b6

Ataca el peón de c4 y controla la casilla d5 de forma que se hace posible una eventual ruptura en el centro mediante d6–d5.

La movida más frecuente en esta posición ha sido 11...c5

12.b3 d5

Después de 12... d5

Existía también una posibilidad táctica interesante que aprovecha la indefensión del caballo de d4: 12...xe4!? 13.xe4 xd4 14.b2 xb2 15.xb2 produciéndose una posición en la que las blancas tienen compensación por el peón entregado; observe que se amenaza f6+, y que en caso de defenderse mediante 15...d7, se recupera el peón con 16.xd6.

13.exd5 cxd5 14.d1

Anteriormente se había jugado 14.c5. La jugada del texto, que ofrece un peón, es muy lógica, pues se crea un ¨tête-à-tête¨ en la columna d, peligroso para la dama negra.

14...dxc4

Después de 14...dxc4

A primera vista muy arriesgada, pero es la forma que tienen las negras de ser consecuentes con su juego previo. Al abrirse ahora completamente el centro y desplegarse al máximo el potencial ofensivo de las piezas (fundamentalmente el de las blancas) la partida se torna sumamente aguda y cualquier desliz puede equivaler a la derrota.

15.a3!

Activando al máximo esta pieza. A la dama negra le cuesta mucho trabajo ahora hallar un lugar seguro.

Claro está que la primera jugada que viene a la mente de cualquier observador es el ataque a la descubierta sobre la dama negra con la movida 15.e6

pero en ese caso Jobava estaba dispuesto a desprenderse de su dama con 15...xe6! ( débil sería querer conservar un equilibrio material, pues tras 15...e7? 16.xg7 xg7 17.b2!  la posición de las negras es extremadamente delicada por la desaparición de su alfil de fianchetto, la debilidad del enroque negro en la gran diagonal a1–h8 es virtualmente catastrófica.) 16.xd8 axd8 dando lugar a una posición en la cual las negras tienen torre, caballo y peón a cambio de la dama. Desde un punto de vista estrictamente material ello representa una cantidad de material casi equivalente, pero además hay que hacer notar que la posición de todas las piezas negras es muy activa y coordinada. En resumen, las negras tendrían suficiente compensación por la ausencia de su dama.

15...d7

Las negras interponen el alfil en la columna ¨d¨, para dar sosiego a su dama.

16.cb5

El caballo se dirige a la casilla d6, donde puede hacer un daño enorme a las negras.

Era de interés 16.xb7 recuperando el peón. Por ejemplo: 16...b8 17.g2 (17.c6? c7! 18.xb8 f5! [importante jugada intermedia] y cuando la dama blanca mueva 19...xb7 con clara ventaja de las negras.) 17...c8 con posición muy compleja. Y también 16.db5 merecía atención.

16...cxb3 17.xb3 e4!

La mejor defensa, el caballo se activa a la vez que se abre la diagonal al alfil de g7 para crear eventuales amenazas de captura en la feroz lucha táctica que se avecina.

18.xe4 xe4 19.d6! xd4 20.xf7 e6!

Las negras no se conforman con las tablas que se producirían en caso de, por ejemplo, 20...xd1+ 21.xd1 f6 22.g5+ h8 23.f7+ g8 24.g5+ con jaque perpetuo. La jugada del texto destapa una doble amenaza, sobre la dama blanca por un lado y sobre la torre de d1 por otro.

21.xe6 xd1+

Después de  21...♖xd1+

Se ha llegado a una posición crítica, las blancas tienen la disyuntiva de capturar xd1 o mover el rey a h2 (observe que hay que descartar de inmediato 22.g2 porque permitiría 22...d5+ cambiando las damas con fácil victoria). Un camino conduce a la derrota, el otro a las tablas. Intentar deducir cuál es la jugada correcta basándose en conceptos posicionales es infructuoso. La única forma de encontrar el camino correcto es calcular cuidadosamente las variantes que se producen a partir de aquí. Para ello un primer paso es profundizar en la lógica de esta posición. Las negras tienen una torre de ventaja, las blancas tienen una amenaza de jaque perpetuo quitando el caballo con jaque a la descubierta y volviendo con el caballo a f7. Para evitar el jaque perpetuo e imponer su ventaja material las negras cuentan con dos ideas fundamentales: 1– Jugar h7–h6 para habilitar la casilla de escape h7 para su rey 2– Sacrificar oportunamente alguna pieza por el caballo que da jaque en f7. El lector dirá, ¿y cómo puede uno darse cuenta de que esta posición es crítica, de que la jugada que se realice ahora decide entre las tablas y la derrota? Pues malas noticias, no existe ningún camino simplificado para ello, sólo profundizar a través de un cálculo preciso de las variantes que se producen puede llevarnos a la verdad. Ahora bien, lo más natural es analizar primero el cambio de torres con 22.xd1, porque de esa forma no se deja la torre de a1 ¨en el aire¨ (aunque se permite a la dama negra evadir con ganancia de tiempo la amenaza que sobre ella pende). Intentemos ese cálculo:

22.xd1 xd1+ 23.h2 (Única, pues 23.g2 permite el jaque 23...d5+ cambiando las damas.) 23...h6! (Esta movida de peón es la única forma en que las negras pueden intentar evitar las tablas en esta línea; con ella se habilita la casilla h7 para el rey negro. Ahora las blancas deben calcular cuidadosamente su respuesta. El ajedrecista que tiene bien aprendidos los temas tácticos básicos se dará cuenta inmediatamente de que las negras no pueden defenderse con 23...f8?? debido al siempre bonito ¨mate de Filidor¨ 24.h6+ h8 25.g8+! xg8 26.f7#; por otro lado proponer cambio de damas con 23...d7 solo conduce a jaque perpetuo tras 24.h6+ h8 25.f7+ g8 26.h6+=) 24.e5+!

a) 24g5+? es refutada fácilmente 24...h8 25.f7+ (25.xg6 hxg5–+) 25...h7;

b) 24xh6+? h7 también permite al rey negro escapar.;

c) A primera vista parece interesante 24.xg6 que amenaza 25.xh6+ seguido de 26.f7+ con jaque perpetuo, y también 25. Pero si uno analiza detenidamente la situación no tarda en encontrar la jugada negra que conjura ambas amenazas: 24...d2! y el ataque blanco se acaba definitivamente.;

24...h8 (24...h7 25.xg6+ g8 26.f7+ h8 27.g6+ solo transpone a la variante principal) 25.xg6+ h7

Llegados a este punto se han acabado los jaques, y por tanto podríamos sentirnos tentados a detenernos aquí dando la posición por perdida ya que las blancas tienen torre de menos. Sin embargo, como la posición del rey negro muestra aún cierta inseguridad, vale la pena seguir un consejo que recomiendo encarecidamente a los lectores: en el momento en que usted decida detener el cálculo y evaluar, no lo haga aún, vaya una jugada más allá, busque si existe en esa posición final una jugada que pueda alterar la evaluación de la posición. En la posición que nos ocupa existe una idea ofensiva que merece ser examinada, la colocación de la dama blanca en la diagonal en que está el rey negro, de forma que se amenace un jaque a la descubierta. 26.f5! (26.e4! con la misma idea también funciona) y ahora la amenaza blanca es 27.f8+ (es jaque a la descubierta con la dama y a la vez jaque con el caballo) a lo cual solo se puede jugar 27...g8 y entonces 28.h7+ f7 29.g6+! conduciría a tablas por jaque perpetuo. Lo sorprendente es que las negras no tienen forma alguna de evitar ese jaque perpetuo, a pesar de que les toca jugar. El mejor intento de ganar es atacar la dama blanca con 26...d5 pero ello no evita el mecanismo de tablas antes mencionado: 27.f8+! g8 28.h7+! f7 29.g6+! g8 30.h7+= En resumen, cambiar torres en d1 era la jugada correcta y conducía a las tablas. Llegar a esa conclusión exigía penetrar profundamente en la posición y calcular cuidadosamente las variantes que se producirían. La jugada realizada por las blancas 26.h2 es tentadora, sobre todo porque mantiene a la dama negra amenazada con el caballo, pero....

22.h2?

22...d7!

Como la torre de a1 está indefensa, ahora esta idea defensiva basada en entregar la dama por el caballo en la casilla f7 sí funciona.

23.h6+ h8 24.f7+ xf7! 25.xf7 d7!

Muy elegante! Defiende tranquilamente el peón de b7 antes de capturar la torre indefensa de a1. De todas formas, en honor a la verdad, también la captura de la torre blanca directamente con el alfil o la torre conduciría a la victoria, ya que aún así la superioridad material de las negras sería decisiva.

26.e7 xa1

La posición de las negras es claramente ganadora pues dos torres y una pieza menor es demasiado material a cambio de la dama, y no existe ningún otro tipo de compensación.

27.a4 d5

Las blancas decidieron evitarse mayores sufrimientos y abandonaron.

0–1

Todas las partidas se encuentran en este artículo.

MI José Luis Vilela.


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